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Comunicado de prensa

Cuando los datos realmente colaboran

Por qué las interfaces estandarizadas determinan hoy en día el rendimiento de los sistemas de producción.

La digitalización de los procesos industriales hace tiempo que dejó de ser el reto; ahora lo es su integración. La diferencia decisiva ya no radica en la tecnología de sensores o la automatización adicionales, sino en la calidad de la integración. Los sistemas de producción solo despliegan todo su valor cuando los datos están disponibles de forma continua, estructurada y en tiempo real.

Ahí radica precisamente el verdadero reto de los entornos de producción modernos: entornos de instalaciones consolidados con diferentes fabricantes, interfaces propietarias y modelos de datos heterogéneos. El cuello de botella ya no es la recopilación de datos, sino su uso coherente.

OPC UA como idioma común de la industria

Para dominar esta complejidad, se necesitan estructuras de comunicación estandarizadas que conecten los sistemas entre sí de forma comprensible. Aquí es precisamente donde entra en juego OPC UA (Open Platform Communications Unified Architecture): un estándar industrial abierto que permite a las máquinas y al software intercambiar datos independientemente de la plataforma, y de tal manera que no solo se transmitan, sino que también puedan interpretarse y procesarse de forma inequívoca.

Lo especial de esto es que OPC UA no solo realiza la descripción de valores de medición individuales, sino que proporciona al mismo tiempo información contextual. Así, un sistema no solo reconoce lo que se envía, sino también lo que significa. De este modo, la mera transmisión de datos se convierte en una comunicación real e interoperable, un requisito esencial para los procesos automatizados y las decisiones basadas en datos. «El valor añadido decisivo surge cuando los datos no solo están disponibles, sino que se comprenden de forma inequívoca en todo el contexto del sistema; precisamente para eso se desarrolló OPC UA», afirma Nils Hubrich, director de producto en Minebea Intec, uno de los principales fabricantes mundiales de tecnologías de pesaje e inspección.

Las denominadas «Companion Specifications» concretan aún más este enfoque. Definen modelos de datos específicos del sector y garantizan que los diferentes dispositivos y sistemas utilicen las mismas estructuras y términos.

Estandarización en los procesos de pesaje e inspección

Precisamente en subprocesos con un uso intensivo de datos, como la tecnología de pesaje e inspección, queda patente la diferencia que supone esta estandarización. Aquí confluyen el elevado valor de los materiales, los estrictos requisitos de calidad y las repercusiones directas en los costes y la eficiencia de los procesos.

Ya sea en el pesaje preciso de materias primas, el control de fórmulas o el aseguramiento de la calidad: aquí se generan continuamente datos de proceso críticos que deben integrarse a la perfección en sistemas de nivel superior, ya que incluso las desviaciones más pequeñas pueden afectar directamente a la calidad del producto, el uso de materiales y el cumplimiento normativo. «En la tecnología de pesaje, a menudo son las desviaciones mínimas las que determinan la calidad, los costes y el cumplimiento normativo; por eso es tan importante que estos datos estén disponibles de forma coherente y sin discontinuidades», afirma Nils Hubrich.

La directriz 40200 de la VDMA aplica el concepto de OPC UA de forma concreta a la tecnología de pesaje. Define modelos de datos y estructuras de variables uniformes, de modo que, por ejemplo, una célula de carga o un sistema de control puedan integrarse de forma coherente en las arquitecturas de producción existentes, independientemente del fabricante.

El resultado: la integración se puede planificar. La programación individual de interfaces y los costosos ajustes se reducen considerablemente, y los sistemas de producción ganan en transparencia, flexibilidad y garantía de futuro.

Del punto de medida al nodo de datos integrado

Esta evolución cambia radicalmente el papel de los componentes clásicos. Hoy en día, la electrónica de pesaje ya no debe considerarse un sistema de medición aislado, sino más bien una parte integral de arquitecturas de datos continuas. Los indicadores de peso modernos no solo registran pesos, sino que también proporcionan valores de medida, información de estado, datos de diagnóstico y parámetros de proceso en formato digital estructurado, en tiempo real y utilizables en todos los sistemas.

De este modo, asumen una función central en el control de la producción: proporcionan la base de datos para la trazabilidad, el control de calidad, los procesos de formulación y los análisis de eficiencia.

Las soluciones actuales, como los indicadores de peso MiNexx® de Minebea Intec, están diseñadas precisamente para estos requisitos. Combinan el registro de datos de medida muy precisos con una comunicación continua basada en estándares y permiten utilizar los datos directamente sin necesidad de pasarelas adicionales ni adaptaciones propietarias.

De este modo, actúan como interfaz inteligente entre el nivel de campo y el de control. Además de los protocolos industriales clásicos, admiten de serie OPC UA, funciones de servidor web integradas y comunicación basada en Ethernet, lo que permite la conexión directa a sistemas MES, ERP o en la nube.

Otro aspecto decisivo en este contexto es el tema de la ciberseguridad. A medida que aumenta la interconexión, también crece la importancia de contar con estructuras de comunicación seguras. Los indicadores de peso modernos tienen esto en cuenta al apostar por la transmisión cifrada de datos, modelos claros de autenticación y de roles, así como protocolos de comunicación seguros.

Especialmente en entornos de producción sensibles, esto garantiza que los datos no solo estén disponibles, sino que también estén protegidos y sean fiables. «Con el aumento de la conectividad, también crece la responsabilidad de proteger los datos de forma fiable; por eso, la ciberseguridad debe ser hoy en día parte integral de cualquier solución de comunicación industrial», afirma Nils Hubrich. «De este modo, los indicadores de peso se convierten en nodos de datos activos y seguros dentro de la red de producción, y ya no son solo proveedores de valores de medida individuales».

La integración como factor económico

A menudo se subestima la importancia económica de las interfaces estandarizadas. En muchos proyectos, una parte considerable del esfuerzo se dedica a la integración de los sistemas, y no a su función propiamente dicha.

Precisamente en proyectos de instalaciones complejas, la capacidad de integración determina cada vez más la duración de los proyectos, las estructuras de costes y la capacidad de ampliación posterior de los sistemas de producción.

La comunicación estandarizada reduce considerablemente esta complejidad: los sistemas se pueden poner en marcha más rápidamente, ampliar con mayor facilidad y operar de forma más flexible a largo plazo. Al mismo tiempo, mejora la disponibilidad de datos a lo largo de toda la cadena de valor, desde la recepción de materias primas hasta la entrega, pasando por la producción.

Esto se hace especialmente patente en procesos en los que la tecnología de pesaje desempeña un papel fundamental: los datos de medición se integran directamente en los sistemas de control, de calidad o ERP, lo que permite un control continuo del proceso en tiempo real.

El siguiente paso: comprender los datos en lugar de limitarnos a transmitirlos

La conectividad industrial ha alcanzado así una nueva fase. Hace tiempo que ya no se trata de si los sistemas pueden comunicarse, sino de cuán eficiente y claramente lo hacen.

Las interfaces estandarizadas, como OPC UA, garantizan que los datos no solo estén disponibles, sino que también se contextualicen y puedan interpretarse. Solo así se sienta la base para aplicaciones más avanzadas, desde la toma de decisiones automatizada hasta las optimizaciones basadas en datos. O, dicho de otro modo: la eficiencia de la producción moderna ya no se muestra hoy en día en las máquinas individuales, sino en la calidad de los flujos de datos que las conectan.

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Minebea Intec es uno de los principales fabricantes mundiales de tecnologías de pesaje e inspección industrial. Con sede en Hamburgo (Alemania), la empresa ofrece productos y servicios que son sinónimo de innovación, rendimiento y fiabilidad desde hace más de 150 años. La cartera de productos incluye básculas de plataforma de alta resolución, células de carga, básculas para tolvas y silos, controladoras de peso, detectores de metales, sistemas de inspección visual y por rayos X, así como soluci-ones de software intuitivas. Más de 900 empleados en 18 sedes aumentan la precisión y la eficacia de los procesos de pesaje y producción de los clientes indust-riales. Una red de más de 200 socios en 67 países complementa los puntos de venta y servicio de la empresa global. El alto rendimiento y la distintiva calidad alemana se reflejan en la promesa de marca "The true measure".
Minebea Intec forma parte del grupo MinebeaMitsumi, proveedor líder de piezas de producción de alta precisión, como rodamientos de bolas y motores, así como de componentes electrónicos de alta calidad, como sensores, antenas y soluciones IoT. Con sede en Tokio y unos 81.000 empleados en todo el mundo, el Grupo registró unas ventas netas consolidadas de 1.644.387 millones de yenes (9,5 mil millones de euros) en el ejercicio 2026.

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